Desnuda,
derrma sobre el suelo su larga trenza palpitnte,
frente a la luna rota
de mi ventana.
El mejor vestido para ls bellas desnudeces,
¿no es el lino ágil,
espíritu de maravillosos temblores,
de las espumas?
Su cuerpo, parpadeando como una joven primavera,
es,
para mis ojos
y para mi boca,
el mejor regalo.
Sensualidad desconocida del verano de la sensualidad.
¡Senos desnudos,
único verano!
2
Qué hacen aquellos niños?
Y aquellas mujeres perdidas en el monte del crepúsculo?
Y aquellos hombres pálidos?
¡Ansias
sin rumbo,
que dejaron prendidas en el viento ls plumas de sus alas!
Los niños fuertes,
llevan cántaros de hierro;
Los niños débiles,
llevan cántaros de oro;
los niños enfermizos,
llevan cántaros de nácar.
La estrella desciende con los senos desnudos,
y,
palpitando muere.
3
alguien toca a mi puerta.
Esoérate un instante...
¡El niño negro
y el niño blanco
arrastraron hasta mi puerta el grito áspero de la soledad!
El día,
pra ellos,
no enciende las pupilas de sus cristales.
Sombra que echa raíces muy duras.
Tan sólo,
boca abierta del hambre.
4
El mendrugo agrio,
-alguna piltrafa nauseabunda,regalo delicioso de los que han comido:
¡En sus despensas el pan fresco sonríe!-
a mordidas se lo reparten.
Después,
se miran asustados.
Y corren,
y caen heridos,
en la calle.
5
La cogimos tu y yo por los cabellos
y la arrastramos a la tierra.
Los sentidos radiantes del Universo se desgarraron
entre nuestros dedos.
Y yo exclamé,
de pronto:
¿Conoces esa voz que canta?
No, era la voz de los niños hambrientos;
no era la voz de las mujeres pálidas,
no era la voz de los hombres enfuerecidos por la envidia:
¡Era la voz de la estrella despedazada!
6
Están durmiendo ahora,
el niños negro
y el niño blanco.
La noche,
con una lámpara encendida,
quiere ver de qué tamaño son sus sueños;
si son rojos,
o si son blancos.
Les abre los ojos y los golpea en la frente;
y les quema,
después,
los párpados.
¡Ninguno se despierta!
¡El niño negro
y el niño blanco
están dormidos sobre los colores verdes:
¿pétalos
del mendrugo amargo!
--------------------
Respuesta Inesperada.
Por Vick Miller
Le digo a mi hijo:¡ quiero
que seas un niño estudioso,
valiente, honrado, juicioso,
humilde, siempre el primero
frente al deber, eso espera
de tu vida noble y clara.
Su respuesta me depara
un luminoso placer:
-así es como quiero ser
Papá! ¡cómo el Ché Guevara!
martes 9 de febrero de 2010
lunes 8 de febrero de 2010
Morirme porque no me quieres. Décimas. Vick Miller
Me voy a morir por tí
con una muerte sin fosa
para dejarte la rosa
que anoche no te ofrecí.
Me voy a morir así
entre un irme y un no irme,
con el ansia de evadirme
de este callado dolor.
Me voy a morir de amor
que es morirme y no morirme.
Es morirme y no morirme
soñando con un anhelo:
es morirme por tu pelo,
por tu talle suave y firme.
Es como en tí consumirme
para que nunca me esperes.
Y como se que tu eres
lo que más hondo sentí
me voy a morir por tí
sabiendo que no me quieres
"Si la luz se perdiera
hallariásela de nuevo
encendida en el alma de una mujer.
José Martí
A una joven que vive tras de casa. Soneto. Vick Miller
Esa joven que vive tras de casa
no adivina lo mucho que la quiero
con un cálido amor, tímido y fiero
que enmudece si cerca de mí pasa.
Esa joven del barrio que repasa
cerca de donde vivo y desespero
no sabe que de tarde yo la espero
si llega más temprano o se retrasa.
Yo la miro pasar indiferente
fingiendo: es una más entre la gente
mientras mi corazón de amor se abrasa.
Y aunque me quita cada noche el sueño
no le digo que quiero ser su dueño
a esa joven que vive tras de csa.
Tristemente Bella. Décima. por Vick Miller
Estás tristemente bella
y mientras que cae la tarde
desde tus pupilas arde
la extraña luz de una estrella.
En tus párpados la huella
de los desvelos persiste
y esa pena que hoy existe
y te quebranta la voz
va denunciando un adios
que anoche te puso triste.
con una muerte sin fosa
para dejarte la rosa
que anoche no te ofrecí.
Me voy a morir así
entre un irme y un no irme,
con el ansia de evadirme
de este callado dolor.
Me voy a morir de amor
que es morirme y no morirme.
Es morirme y no morirme
soñando con un anhelo:
es morirme por tu pelo,
por tu talle suave y firme.
Es como en tí consumirme
para que nunca me esperes.
Y como se que tu eres
lo que más hondo sentí
me voy a morir por tí
sabiendo que no me quieres
"Si la luz se perdiera
hallariásela de nuevo
encendida en el alma de una mujer.
José Martí
A una joven que vive tras de casa. Soneto. Vick Miller
Esa joven que vive tras de casa
no adivina lo mucho que la quiero
con un cálido amor, tímido y fiero
que enmudece si cerca de mí pasa.
Esa joven del barrio que repasa
cerca de donde vivo y desespero
no sabe que de tarde yo la espero
si llega más temprano o se retrasa.
Yo la miro pasar indiferente
fingiendo: es una más entre la gente
mientras mi corazón de amor se abrasa.
Y aunque me quita cada noche el sueño
no le digo que quiero ser su dueño
a esa joven que vive tras de csa.
Tristemente Bella. Décima. por Vick Miller
Estás tristemente bella
y mientras que cae la tarde
desde tus pupilas arde
la extraña luz de una estrella.
En tus párpados la huella
de los desvelos persiste
y esa pena que hoy existe
y te quebranta la voz
va denunciando un adios
que anoche te puso triste.
Una Crónica Distinta por el 14 de Febrero. Por Vick Miller
¿Cómo escribir una crónica distinta en el puntual momento en que todos desean expresar sus sentimientos? Cuando en el idioma de Cervantes, busco las palabras que puedan expresar la forma diferente en que te quiero.
¿Será preciso que un poeta escriba el ansiado diccionario que robe de las musas la sorprendente voz que pueda perfumar al corazón y transformarle sus latidos?
Siempre he pensado que del verdadero amor poco se ha dicho,que las recíprocas expresiones son en cada momento más intensas que todas las palabras.
Que en un beso puede en secreto caminar un niño,un querube que sin carcaj y sin flechas nos hiera tan adentro el corazón que destierre el olvido.
Así presiento puede estar en todas partes el amor que se calla o confiesa y me rindo a tus manos si las beso y me postro si soy dueño de tus labios y una sonrisa tuya enamorada y gentil puede hacer del Día de San Valentín esa manera diferente de soñar que es más que el cielo.
Soñar para Tenerte. Vick Miller
Si me alejo de tí en cualquier parte
no dejaré un instante de quererte.
Me basta con soñar para tenerte,
con solo recordar puedo besarte.
Aunque lejor esté...¡tanto he de amarte!
Nos podrá separar solo la muerte.
No es posible vivir para perderte.
No se puede morir sin contemplarte.
Porque todo me debo a tu ternura
por tí nada me importa la amargura
que le imponga el destino a nuestra suerte.
Si ya me es imposible el olvidarte.
Con solo recordar puede besarte.
Me basta con soñar para tenerte
¿Será preciso que un poeta escriba el ansiado diccionario que robe de las musas la sorprendente voz que pueda perfumar al corazón y transformarle sus latidos?
Siempre he pensado que del verdadero amor poco se ha dicho,que las recíprocas expresiones son en cada momento más intensas que todas las palabras.
Que en un beso puede en secreto caminar un niño,un querube que sin carcaj y sin flechas nos hiera tan adentro el corazón que destierre el olvido.
Así presiento puede estar en todas partes el amor que se calla o confiesa y me rindo a tus manos si las beso y me postro si soy dueño de tus labios y una sonrisa tuya enamorada y gentil puede hacer del Día de San Valentín esa manera diferente de soñar que es más que el cielo.
Soñar para Tenerte. Vick Miller
Si me alejo de tí en cualquier parte
no dejaré un instante de quererte.
Me basta con soñar para tenerte,
con solo recordar puedo besarte.
Aunque lejor esté...¡tanto he de amarte!
Nos podrá separar solo la muerte.
No es posible vivir para perderte.
No se puede morir sin contemplarte.
Porque todo me debo a tu ternura
por tí nada me importa la amargura
que le imponga el destino a nuestra suerte.
Si ya me es imposible el olvidarte.
Con solo recordar puede besarte.
Me basta con soñar para tenerte
martes 2 de febrero de 2010
Versos y Décimas de Vick Miller
La noche entera se cuajó en tus ojos.
Tu palabra era una calle
donde tods las puertas se cerraban.
Supe entonces por qué las palomas
habían abandonado el campanario
y ya no se escuchaba el canto de aquel niño
que siempre había llegado hasta nosotros.
--------
Por este amor que hoy es mío
tuve brújula en mi viaje
y en lo incierto del paisaje
halló rumbo mi navío.
Y aunque el huracán bravío
hizo el velamen pedazos,
entre traidores sargazos
acepté el reto del mar
con el sueño de alcanzar
tu puerto de tibios brazos.
----------
Estás tristemente bella
y mientras que cae la tarde
desde tus pupilas arde
la extraña luz de una estrella.
En tus párpados la huella
de los desvelos persiste
y esa pena que hoy existe
y te quebranta la voz
va denunciando un adios
que anoche te puso triste.
----------
Amor Otoñal Soneto.
Un amor otoñal es una aurora
que se intenta incendiar cuando anochece
y muy adentro nos deslumbra y crece
con un ansia fugaz y abrasadora.
Un amor otoñal llega a deshora,
cuando la luz del día palidece
y en un mágico sueño se estremece
la fiera que sin tiempo nos devora.
Un amor otoñal si nos alcanza
crepita con sus llamas mientras arde
en una soledad que resplandece.
Un amor otoñal trae su esperanza
cuando hemos comprendido que es muy tarde
y dejarle pasar nos entristece.
------------
Premonición. Décimas.
Me voy a morir por tí
con una muerte sin fosa
para dejarte la rosa
que anoche no te ofrecí.
Me voy a morir así
entre un irme y un no irme,
con el ansia de evadirme
de este calldo dolor.
Me voy a morir de amor
que es morirme y no morirme.
Es morirme y no morirme
soñando con un anhelo:
es morirme por tu pelo,
por tu talle suave y firme.
Es como en tí consumirme
para que nunca me esperes.
Y como se que tu eres
lo que más hondo sentí
me voy a morir por tí
sabiendo que no me quieres.
------------
COMO ES MI AMOR soneto
Mi amor es algo triste, como un oscuro abismo
porque en él se reflejan mis ensueños amargos
y tiene la fatiga de los caminos largos
y un vago aburrimiento que nace de mi mismo.
Mi amor es doloroso y fuerte como un sismo
y luego se adormece en un tibio letargo
y se asoma en sonrisas y despúes, sin embargo
se enmascara en un gesto de absoluto cinismo.
Mi amor es una herida que jamás cicatriza
o acaso es el rescoldo oculto en la ceniza
dejada por la hoguera que se encendió a mi paso.
Mi amor antes fue noble, fue confiado y sereno
y comprendió muy tarde que el premio de ser bueno
es andar por la vida de fracaso en fracaso.
---------
Muchacha Alegre y trigueña. Décimas.
Muchacha alegre y trigueña
madrigal en la sonrisa,
juega en tu pelo la brisa
y en tus senos se despeña.
Muchacha como te sueña
mi mente febricitante
cuando vislumbre distante
la tela de aquel corpiño
cuando ataste a tu cariño
mi más varonil instante.
Muchacha como te ansío
en la incierta madrugada
cuando ausente de mi almohada
estás y hace escarcha el frío.
¿Dónde estará el amor mío
que con mi amor ya no sueña?
¿En qué ternura pequeña
abandonó su pañuelo?
¿Quién acaricia tu pelo
muchacha alegre y trigueña?
Tu palabra era una calle
donde tods las puertas se cerraban.
Supe entonces por qué las palomas
habían abandonado el campanario
y ya no se escuchaba el canto de aquel niño
que siempre había llegado hasta nosotros.
--------
Por este amor que hoy es mío
tuve brújula en mi viaje
y en lo incierto del paisaje
halló rumbo mi navío.
Y aunque el huracán bravío
hizo el velamen pedazos,
entre traidores sargazos
acepté el reto del mar
con el sueño de alcanzar
tu puerto de tibios brazos.
----------
Estás tristemente bella
y mientras que cae la tarde
desde tus pupilas arde
la extraña luz de una estrella.
En tus párpados la huella
de los desvelos persiste
y esa pena que hoy existe
y te quebranta la voz
va denunciando un adios
que anoche te puso triste.
----------
Amor Otoñal Soneto.
Un amor otoñal es una aurora
que se intenta incendiar cuando anochece
y muy adentro nos deslumbra y crece
con un ansia fugaz y abrasadora.
Un amor otoñal llega a deshora,
cuando la luz del día palidece
y en un mágico sueño se estremece
la fiera que sin tiempo nos devora.
Un amor otoñal si nos alcanza
crepita con sus llamas mientras arde
en una soledad que resplandece.
Un amor otoñal trae su esperanza
cuando hemos comprendido que es muy tarde
y dejarle pasar nos entristece.
------------
Premonición. Décimas.
Me voy a morir por tí
con una muerte sin fosa
para dejarte la rosa
que anoche no te ofrecí.
Me voy a morir así
entre un irme y un no irme,
con el ansia de evadirme
de este calldo dolor.
Me voy a morir de amor
que es morirme y no morirme.
Es morirme y no morirme
soñando con un anhelo:
es morirme por tu pelo,
por tu talle suave y firme.
Es como en tí consumirme
para que nunca me esperes.
Y como se que tu eres
lo que más hondo sentí
me voy a morir por tí
sabiendo que no me quieres.
------------
COMO ES MI AMOR soneto
Mi amor es algo triste, como un oscuro abismo
porque en él se reflejan mis ensueños amargos
y tiene la fatiga de los caminos largos
y un vago aburrimiento que nace de mi mismo.
Mi amor es doloroso y fuerte como un sismo
y luego se adormece en un tibio letargo
y se asoma en sonrisas y despúes, sin embargo
se enmascara en un gesto de absoluto cinismo.
Mi amor es una herida que jamás cicatriza
o acaso es el rescoldo oculto en la ceniza
dejada por la hoguera que se encendió a mi paso.
Mi amor antes fue noble, fue confiado y sereno
y comprendió muy tarde que el premio de ser bueno
es andar por la vida de fracaso en fracaso.
---------
Muchacha Alegre y trigueña. Décimas.
Muchacha alegre y trigueña
madrigal en la sonrisa,
juega en tu pelo la brisa
y en tus senos se despeña.
Muchacha como te sueña
mi mente febricitante
cuando vislumbre distante
la tela de aquel corpiño
cuando ataste a tu cariño
mi más varonil instante.
Muchacha como te ansío
en la incierta madrugada
cuando ausente de mi almohada
estás y hace escarcha el frío.
¿Dónde estará el amor mío
que con mi amor ya no sueña?
¿En qué ternura pequeña
abandonó su pañuelo?
¿Quién acaricia tu pelo
muchacha alegre y trigueña?
sábado 30 de enero de 2010
José Martí en Guatemala. Evocación. Por Vick Miller
Algunas imprecisiones de redacción en la misma evocación publicada ayer, me obligan a repetirla. Ruego disculpen las milestias.
José Martí es todo un joven cuando arriba a Guatemala. Llega triste, pobre y desconocido. Le acompañan tan solo cartas de recomendación para personalidades de ese país, incluyendo una pra el presidente de la república.
Un bayamés, José María Izaguirre , director de la Escuela Normal es a quien primero visita y conquista con su juventud y elocuencia. Poco después, el propio Izaguirre le integra a su claustro. encrgándole los cursos de Historia y Literatura.
Luego visita acompañado por el Director de la Escuela Normal al Presidente de la República de Guatemala, quien les recibe cortés y afectuoso les interpela: Conque cubano... ¿Eh?...Aquí queremos mucho a los cubanos. Que se lo diga Izaguirre. ¿No es así?
Izaguirre asiente y al joven Martí le cae bien este hombre que ha tenido el atrevimiento de reconocer oficialmente a la lucha por la independencia de Cuba.
En una de las veladas de la Escuela Normal habla José Martí. El tema: La Oratoria. Con voz serena va desbordándose su elocuencia, los gestos viriles e intensos, fastuosas las imágenes, a tal extremo que los letrados presentes le escuchan asombrados, dejándose arrobar por la magia sostenida del cubano. Una joven, en particular, no aparta sus ojos del rostro de quien así habla, ella es María García Granados. Luego el aplauso entusiasmado .
Desde que el joven Martí pronuncia sus discursos, le rodea una aureola de afectos y admiración. Donde quiera es observado con simpatías.
Ahora, las fiestas teatrales de la Escuela Normal se suceden;en todas María García Granados forma parte del programa. Tiene 20 años, voz cálida, rostro pálido y fino y Martí ya le ha descubierto un vago amor dormido en la mirada intensa de sus ojos.Los versos que le escribe en el álbum están adorndos de galanterías; cuando ella se sienta al piano la dulzura de su voz le enternece, así la guatemalteca le atrae cuando visita a su padre el General García. En una de esas ocasiones escribe en el perfumado álbum: Con amor fraternal habla el procrito...El joven no se percata, pero cuando él visita este hogar ella palidece para luego ruborizarse.
Cuando canta junto al piano su melodiosa voz inunda los salones y pasillos, la solicitud del joven proscrito teje en su interior una desconocida esperanza.
En la casa del General halla Martí el familiar cariño, que le ayuda a compensar la ausencia de los suyos, y a él le urge esta cálida relación que le conforta.
María suele con timidez solicitarle escriba algunos versos en su álbum. Insiste:¡ Los aprecio tanto! El con amistad le responde: Para usted, mi dulce amiga,la musa que me acompaña siempre tiene algún sueño que convertir en poesía.
El joven Martí le escribe cuidadoso, siente que algo muy profundo intenta extenderse entre él y María: A tí va alegre mi canción de hermano,-cuán otro el canto fuera- si en hebras de tu trenza se tañera.
La esquivez fraternal de los versos estremece a la joven. María se lleva el tenue pañuelito a los ojos enrojecidos y de momento huye del mirador, mientras el joven la observa entristecido.
No vuelve a verla hasta semanas después en la feria de Jocotenango. El cohe del General García, donde también van su esposa e hijas le pasa muy de cerca: ese mismo día, en horas de la tarde recibe una nota en que se le invita al hogar donde siempre se le acoge con cariño.
María está muy pálida.Los jóvenes intercambian entre sí palabras cuidadosas, difíciles; la tarde va cediendo y el proscrito, en su interna soledad teme a la noche que cargada de estrellas y perfumes se avecina. Por ello con premura se despide.
Días después,conversa con el General García. Le confiesa que pronto se casará en México. Allá le espera Carmen Zayas Bazán, una cubana a quien se ha comprometido en matrimonio; el General afectuoso le reprende: ¿Y es que usted, joven, no ha encontrado para su propósito de matrimonio ojos más bellos en Guatemala.
Martí preocupado le responde: Muy bellos los hay General...pero la palabra empeñada obliga...¡Usted me comprende mi estimado amigo!
Todavía vuelve Martí a la casa del General García y allí la mirada triste de María le enajena; el diálogo con la Niña se hace íntimo. Ella le reprocha por falar a la sinceridad en sus versos, por la magia ensoñadora que sin pretenderlo la hechizara.
El con franqueza le responde: María querida, nunca dejé de ofrecerle mi sincero afecto de hermano, de amigo. Usted lo leyó siempre en su álbum. María ya conoce el día de la partida de Martí hacia México, así que cuando va a despdirse del General, ella lo solicita:Pepe, por favor, venga acá. Tome esta almohadilla de olor, mi buen amigo, guárdela, da buena suerte y usted la merece. Él recibe el recuerdo que preparara María donde un bello bordado hace trascender la presencia de la Niña.
Anonadado Martí calla, pero de pronto un impulso impremeditado le lleva a besarla con unción en la frente que abrasa.
Martí ha viajado a México, pero allí su estancia es breve. El propio día en que concluye su licencia regresa con Carmen Zayas Bazán del brazo . Ella s ya su esposa. Esa misma tarde , al pasar frente a la casa del General, cree el proscrito observar una figura que se ha insinuado en el mirador. El cubano siente muy dentro del corazón los helados dedos de lo definitivo.
Días más tarde le visita el General García. Se excusa de que María no le acompañe a conocer a la bella cubana, pues no está del todo bien. Les ofrezco mis disculpas, porque no me acompañe. Mi locuela, una tarde, ya a deshora se entró en el río. Desde entonces vienen dándole fiebres. Son cosas de gente joven, pero, amigos míos no olviden visitar mi casa, para que las niñas conozcan a Carmen,que es muy bella, con el perdón de nuestro Pepe.
A los pocos días, Martí conoce por Izaguirre que María está muy grave, el duda en visitarla, algo le susurra ls palabrs del adios postrero. A la mañana siguiente, las campanas de la Recolección doblan a muerte. Martí presuroso acude a la bóveda helada. Todas las miradas en aquel silencioso reciento convergen sobre el joven. Él, callado se aproxima al féretro en que reposa María García. Al llegr junto a éste con infinita tristeza besa la mano afilada de la Niña y luego, conmovido besa sis diminutos zapatos blancos.
Guatemala entera se echa a la calle, es acontecimiento la muerte de la hija del General García. Las flores cubren el ataud que es conducido en hombros hasta el cementerio. Cuando todo termina, Martí e Izaguirre quedan rezagados y se miran a los ojos en silencio. Luego calladamente salen. El joven proscrito lleva en el alma unos versos que ya le atenazan:
-Quiero a la sombra de un ala,contar este cuento en flor:
La Niña de Guatemala...la que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos en una caja de seda.
Ella dio al desmemoriado una almohadilla de olor,
él volvió, volvió casado, ella se murió de amor.
Se entró una tarde en el río, la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío, yo se que murió de amor.
Allá en la bóveda helada la pusieron en dos bancos,
besé su mano afilada, besé sus zapatos blancos.
Como de bronce candente el beso de despedida...
era su frente, la frente que más he amado en mi vida.
Callado al oscurecer, me llamó el enterrador.
Nunca más he vuelto a ver a la que murió de amor.
José Martí es todo un joven cuando arriba a Guatemala. Llega triste, pobre y desconocido. Le acompañan tan solo cartas de recomendación para personalidades de ese país, incluyendo una pra el presidente de la república.
Un bayamés, José María Izaguirre , director de la Escuela Normal es a quien primero visita y conquista con su juventud y elocuencia. Poco después, el propio Izaguirre le integra a su claustro. encrgándole los cursos de Historia y Literatura.
Luego visita acompañado por el Director de la Escuela Normal al Presidente de la República de Guatemala, quien les recibe cortés y afectuoso les interpela: Conque cubano... ¿Eh?...Aquí queremos mucho a los cubanos. Que se lo diga Izaguirre. ¿No es así?
Izaguirre asiente y al joven Martí le cae bien este hombre que ha tenido el atrevimiento de reconocer oficialmente a la lucha por la independencia de Cuba.
En una de las veladas de la Escuela Normal habla José Martí. El tema: La Oratoria. Con voz serena va desbordándose su elocuencia, los gestos viriles e intensos, fastuosas las imágenes, a tal extremo que los letrados presentes le escuchan asombrados, dejándose arrobar por la magia sostenida del cubano. Una joven, en particular, no aparta sus ojos del rostro de quien así habla, ella es María García Granados. Luego el aplauso entusiasmado .
Desde que el joven Martí pronuncia sus discursos, le rodea una aureola de afectos y admiración. Donde quiera es observado con simpatías.
Ahora, las fiestas teatrales de la Escuela Normal se suceden;en todas María García Granados forma parte del programa. Tiene 20 años, voz cálida, rostro pálido y fino y Martí ya le ha descubierto un vago amor dormido en la mirada intensa de sus ojos.Los versos que le escribe en el álbum están adorndos de galanterías; cuando ella se sienta al piano la dulzura de su voz le enternece, así la guatemalteca le atrae cuando visita a su padre el General García. En una de esas ocasiones escribe en el perfumado álbum: Con amor fraternal habla el procrito...El joven no se percata, pero cuando él visita este hogar ella palidece para luego ruborizarse.
Cuando canta junto al piano su melodiosa voz inunda los salones y pasillos, la solicitud del joven proscrito teje en su interior una desconocida esperanza.
En la casa del General halla Martí el familiar cariño, que le ayuda a compensar la ausencia de los suyos, y a él le urge esta cálida relación que le conforta.
María suele con timidez solicitarle escriba algunos versos en su álbum. Insiste:¡ Los aprecio tanto! El con amistad le responde: Para usted, mi dulce amiga,la musa que me acompaña siempre tiene algún sueño que convertir en poesía.
El joven Martí le escribe cuidadoso, siente que algo muy profundo intenta extenderse entre él y María: A tí va alegre mi canción de hermano,-cuán otro el canto fuera- si en hebras de tu trenza se tañera.
La esquivez fraternal de los versos estremece a la joven. María se lleva el tenue pañuelito a los ojos enrojecidos y de momento huye del mirador, mientras el joven la observa entristecido.
No vuelve a verla hasta semanas después en la feria de Jocotenango. El cohe del General García, donde también van su esposa e hijas le pasa muy de cerca: ese mismo día, en horas de la tarde recibe una nota en que se le invita al hogar donde siempre se le acoge con cariño.
María está muy pálida.Los jóvenes intercambian entre sí palabras cuidadosas, difíciles; la tarde va cediendo y el proscrito, en su interna soledad teme a la noche que cargada de estrellas y perfumes se avecina. Por ello con premura se despide.
Días después,conversa con el General García. Le confiesa que pronto se casará en México. Allá le espera Carmen Zayas Bazán, una cubana a quien se ha comprometido en matrimonio; el General afectuoso le reprende: ¿Y es que usted, joven, no ha encontrado para su propósito de matrimonio ojos más bellos en Guatemala.
Martí preocupado le responde: Muy bellos los hay General...pero la palabra empeñada obliga...¡Usted me comprende mi estimado amigo!
Todavía vuelve Martí a la casa del General García y allí la mirada triste de María le enajena; el diálogo con la Niña se hace íntimo. Ella le reprocha por falar a la sinceridad en sus versos, por la magia ensoñadora que sin pretenderlo la hechizara.
El con franqueza le responde: María querida, nunca dejé de ofrecerle mi sincero afecto de hermano, de amigo. Usted lo leyó siempre en su álbum. María ya conoce el día de la partida de Martí hacia México, así que cuando va a despdirse del General, ella lo solicita:Pepe, por favor, venga acá. Tome esta almohadilla de olor, mi buen amigo, guárdela, da buena suerte y usted la merece. Él recibe el recuerdo que preparara María donde un bello bordado hace trascender la presencia de la Niña.
Anonadado Martí calla, pero de pronto un impulso impremeditado le lleva a besarla con unción en la frente que abrasa.
Martí ha viajado a México, pero allí su estancia es breve. El propio día en que concluye su licencia regresa con Carmen Zayas Bazán del brazo . Ella s ya su esposa. Esa misma tarde , al pasar frente a la casa del General, cree el proscrito observar una figura que se ha insinuado en el mirador. El cubano siente muy dentro del corazón los helados dedos de lo definitivo.
Días más tarde le visita el General García. Se excusa de que María no le acompañe a conocer a la bella cubana, pues no está del todo bien. Les ofrezco mis disculpas, porque no me acompañe. Mi locuela, una tarde, ya a deshora se entró en el río. Desde entonces vienen dándole fiebres. Son cosas de gente joven, pero, amigos míos no olviden visitar mi casa, para que las niñas conozcan a Carmen,que es muy bella, con el perdón de nuestro Pepe.
A los pocos días, Martí conoce por Izaguirre que María está muy grave, el duda en visitarla, algo le susurra ls palabrs del adios postrero. A la mañana siguiente, las campanas de la Recolección doblan a muerte. Martí presuroso acude a la bóveda helada. Todas las miradas en aquel silencioso reciento convergen sobre el joven. Él, callado se aproxima al féretro en que reposa María García. Al llegr junto a éste con infinita tristeza besa la mano afilada de la Niña y luego, conmovido besa sis diminutos zapatos blancos.
Guatemala entera se echa a la calle, es acontecimiento la muerte de la hija del General García. Las flores cubren el ataud que es conducido en hombros hasta el cementerio. Cuando todo termina, Martí e Izaguirre quedan rezagados y se miran a los ojos en silencio. Luego calladamente salen. El joven proscrito lleva en el alma unos versos que ya le atenazan:
-Quiero a la sombra de un ala,contar este cuento en flor:
La Niña de Guatemala...la que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos en una caja de seda.
Ella dio al desmemoriado una almohadilla de olor,
él volvió, volvió casado, ella se murió de amor.
Se entró una tarde en el río, la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío, yo se que murió de amor.
Allá en la bóveda helada la pusieron en dos bancos,
besé su mano afilada, besé sus zapatos blancos.
Como de bronce candente el beso de despedida...
era su frente, la frente que más he amado en mi vida.
Callado al oscurecer, me llamó el enterrador.
Nunca más he vuelto a ver a la que murió de amor.
viernes 29 de enero de 2010
José Martí en Guatemala. Evocación. Por Vick Miller
José Martí ha llegado a Guatemala. Triste.pobre y desconocido.
Le acompañan tan solo cartas de recomendación pra personalidades de ese país, incluyendo una para el presidente . Estas misivas les fueron entregadas por el padre de su mejor amigo Fermín Valdés Domínguez y por Antonio Carrillo, un amigo sevillano.
Un bayamés,José María Izaguirre, Director de la Escuela Normal es a quien primero visita y conquista con su juventud y elocuencia.
Poco después el propio Izaguirre le integra a su claustro, encargándole los cursos de Historia y Literatura.
Su visita acompañado por el Director de la Escuela normal es ahora al presidente de la República de Guatemala, quien le recibe cortés y afectuoso le interroga: ¡Conque cubano...eh? Aquí queremos bien los cubanos. Que se lo diga el amigo Izaguirre. ¿No es así?. Izaguirre asiente y al joven proscrito le cae bien este hombre que ha tenido el atrevimiento de reconocer la independencia de Cuba.
En una de las veladas que ofrece la Escuela Normal habla el cubano. El tema: la Oratoria. Con voz serena va desbordándose su elocuencia, sus gestos viriles e intensos, fastuosas las imágenes, a tal extremo que los letrados presentes le escuchan asombrados, dejándose arrobar por la magia sostenida por el nuevo maestro.
Una joven, en particular, no aparta sus ojos de quien así habla, ella es María García Granados. Luego, el aplauso entusiasta.
Desde que el joven Martí pronuncia sus discursos, le rodea una aureola de afectos y admiración. Donde quiera es observado con simpatías.
Ahora, las fiestas teatrales de la Escuela se suceden ; en todas María García Granados forma parte del programa. Tiene 20 años, voz cálida, rostro pálido y fino.El cubano ya le ha descubierto un vago amor dormido en la mirada intensa de sus ojos.
Los versos que le escribe en el álbum están adornados de galanterías; cuando ella se sienta en el piano la dulzura de su voz le enternece; así la guatemalteca le atrae cuando visita a su padre el General García. En una de esas ocasiones escribe en el perfumado álbum:-"Con amor fraternal habla el proscrito..."
El joven no se percata, pero cuando él visita este hogar ella palidece para luego ruborizarse..
Cuando canta junto al piano su melodiosa voz inunda los salones y pasillos, la solicitud de su amigo teje en su interior una desconocida esperanza.
En la casa del General halla Martí el familir cariño, que le ayuda a compensar la ausencia de los suyos y a él le urge esta cálida relación que le conforta.
María, con timidez a él le solicita: Pepe...sería tam amable de volver a escribir algunos versos en mi álbum...¡los aprecio tanto!
El con simpatía le responde: Para usted , mi dulce amiga,la musa inquieta que me acompaña siempre tiene algún sueño que convertir en poesía. Ella le responde con inmediatez.¡Gracias Pepe... gracias, es usted tan bueno, que le reitero mi ruego sabiendo que no lo negará.
Martí, un tanto sorprendido escribe con cuidado, siente que algo profundo comienza a extenderse entre él y María y le dice en versos:´" A tí va alegre mi canción de hermano,- cuán otro el canto fuera,- si en hebras de tu trenza se tañera".
La esquivez fraternal de los versos extremecen a la joven. Al continuar Martí , le habla con palabras evocadoras de su vida, y deja percibir entre pausas, algo más de lo que ha expresado,donde la amistd es insistente.
María se lleva el panuelito blanco a los ojos enrojecidos y de momento, huye del mirador,mientras que el proscrito la observa entristecido.
No vuelve a verla hasta despues de la feria de Jocotenango. El coche del General García ,donde también van su esposa e hijas le pasa muy de cerca. Ese mismo día, en hors de la tarde recibe una nota en que se le invita al hogar donde siempre se le acoje con ternura.
María está muy pálida. Los jóvenes cambian entre sí palabras cuidadosas, difíciles
Al día sucede la tarde y el proscrito en su intensa soledad teme a la noche que cargada de estrellas y perfumes se avecina. Por ello con premura se despide.
Día después, vuelve a conversar con el General García y le confiesa que pronto viajará a Méjico. Allá le espera Carmen Zayas Bazán , una cubana a quien se ha comprometido en matrimonio; el General afectuoso le reprende. ¿Y es que usted joven, no ha encontrado para su propósito de matrimonio ojos más bellos en Guatemala?. Él le responde con respeto: Muy bellos los hay General...pero...la palabra empeñada obliga. ¡Usted me comprendo estimado amigo!
Todvía vuelve Martí a la casa del buen amigo y allí la mirada triste de María le enajena; el diálogo con la Niña se hace íntimo. Ella le reprocha por faltar a la sinceridad en sus versos,que por un magia ensoñadora sin pretenderlo la hechizaron.
Y vuelve insistente: Pepe, ¿por qué nunca me escribió toda la verdad que de usted esperaba?
El con el corazón cargado de congojas intenta explicarle: pero, María,nunca dejé de ofrecerle mi sincero afecto de hermano, usted siempre lo leyó en su álbum.
María ya conoce el día de la visita de su amigo a Méjico, así que cuando él va a despedirse del General ella le llama con dulzura: Pepe, por favor venga acá . Tome esta almohadilla de olor... mi buen amigo, guárdela, da buena suerte y usted la merece.
El recibe aquel recuerdo que preprara María y donde un bello bordado hace trascender la presencia de la Niña. Anondado Martí, calla, pero de pronto un impulso impremeditado le lleva a besarla con unción en la frente que abrasa.
Martí ha viajado a Méjico, pero allí su estancia es breve. El propio día en que concluye su licencia regresa con Carmen Zayas Bazán del brazo. Ella es ya su esposa. La tarde de su llegada, al pasar frente a la casa del General cree el proscrito observar una figura que se ha insinuado en el mirador. El cubano siene muy dentro del corazón los dedos helados de lo definitivo.
Días más tarde le visita el General García. Se excusa de que María no le acompañe a conocer a la bella cubana, pues no está del todo bien. Les ofrezco mis disculpas, porque mi locuela, una tarde, ya a deshora se entró en el río. Desde entonces vienen dándole fiebres...son cosas de gente joven. Pero, les pido por favor no olviden visitar nuestra casa, para que las niñas conozcan a Carmen, que es muy bella, con el perdón de nuestro Pepe.
A los pocos días, Martí conoce por Izaguirre que María estaba muy grave, el dud en visitarla, para lo acentuar su malestar , algo le susurra las palabras del adios postrero. A la mañana siguiente, escuchan las campanas de la Recolección doblar a muerte. José Martí presuroso acude a la bóveda helada donde reposa el cadáver querido. Todas las miradas en el silencioso recinto convergen en él.
El joven proscrito, no lo piensa mucho y se aproxima al feretro y al llegr junto a éste con infinita tristeza besa la mano afilada, luego, conmovido vuelve a besrla en sus diminutos zapatos blancos.
Guatemala se echa a ls calles, es acontecimiento la muerte de la hija del General García. Las flores cubren su ataud que es conducido en hombros hasta el cementerio. Cuando todo termina, Martí e Izaguirre quedan rezagdos y se miran a los ojos en silencio. Luego salen calladamente. El joven proscrito lleva en el corazón unos versos que le atenazan:
Quiero a la sombra de un ala,- contar este cuento en flor.-La Niña de Guatemala- la que se murió de amor...
Le acompañan tan solo cartas de recomendación pra personalidades de ese país, incluyendo una para el presidente . Estas misivas les fueron entregadas por el padre de su mejor amigo Fermín Valdés Domínguez y por Antonio Carrillo, un amigo sevillano.
Un bayamés,José María Izaguirre, Director de la Escuela Normal es a quien primero visita y conquista con su juventud y elocuencia.
Poco después el propio Izaguirre le integra a su claustro, encargándole los cursos de Historia y Literatura.
Su visita acompañado por el Director de la Escuela normal es ahora al presidente de la República de Guatemala, quien le recibe cortés y afectuoso le interroga: ¡Conque cubano...eh? Aquí queremos bien los cubanos. Que se lo diga el amigo Izaguirre. ¿No es así?. Izaguirre asiente y al joven proscrito le cae bien este hombre que ha tenido el atrevimiento de reconocer la independencia de Cuba.
En una de las veladas que ofrece la Escuela Normal habla el cubano. El tema: la Oratoria. Con voz serena va desbordándose su elocuencia, sus gestos viriles e intensos, fastuosas las imágenes, a tal extremo que los letrados presentes le escuchan asombrados, dejándose arrobar por la magia sostenida por el nuevo maestro.
Una joven, en particular, no aparta sus ojos de quien así habla, ella es María García Granados. Luego, el aplauso entusiasta.
Desde que el joven Martí pronuncia sus discursos, le rodea una aureola de afectos y admiración. Donde quiera es observado con simpatías.
Ahora, las fiestas teatrales de la Escuela se suceden ; en todas María García Granados forma parte del programa. Tiene 20 años, voz cálida, rostro pálido y fino.El cubano ya le ha descubierto un vago amor dormido en la mirada intensa de sus ojos.
Los versos que le escribe en el álbum están adornados de galanterías; cuando ella se sienta en el piano la dulzura de su voz le enternece; así la guatemalteca le atrae cuando visita a su padre el General García. En una de esas ocasiones escribe en el perfumado álbum:-"Con amor fraternal habla el proscrito..."
El joven no se percata, pero cuando él visita este hogar ella palidece para luego ruborizarse..
Cuando canta junto al piano su melodiosa voz inunda los salones y pasillos, la solicitud de su amigo teje en su interior una desconocida esperanza.
En la casa del General halla Martí el familir cariño, que le ayuda a compensar la ausencia de los suyos y a él le urge esta cálida relación que le conforta.
María, con timidez a él le solicita: Pepe...sería tam amable de volver a escribir algunos versos en mi álbum...¡los aprecio tanto!
El con simpatía le responde: Para usted , mi dulce amiga,la musa inquieta que me acompaña siempre tiene algún sueño que convertir en poesía. Ella le responde con inmediatez.¡Gracias Pepe... gracias, es usted tan bueno, que le reitero mi ruego sabiendo que no lo negará.
Martí, un tanto sorprendido escribe con cuidado, siente que algo profundo comienza a extenderse entre él y María y le dice en versos:´" A tí va alegre mi canción de hermano,- cuán otro el canto fuera,- si en hebras de tu trenza se tañera".
La esquivez fraternal de los versos extremecen a la joven. Al continuar Martí , le habla con palabras evocadoras de su vida, y deja percibir entre pausas, algo más de lo que ha expresado,donde la amistd es insistente.
María se lleva el panuelito blanco a los ojos enrojecidos y de momento, huye del mirador,mientras que el proscrito la observa entristecido.
No vuelve a verla hasta despues de la feria de Jocotenango. El coche del General García ,donde también van su esposa e hijas le pasa muy de cerca. Ese mismo día, en hors de la tarde recibe una nota en que se le invita al hogar donde siempre se le acoje con ternura.
María está muy pálida. Los jóvenes cambian entre sí palabras cuidadosas, difíciles
Al día sucede la tarde y el proscrito en su intensa soledad teme a la noche que cargada de estrellas y perfumes se avecina. Por ello con premura se despide.
Día después, vuelve a conversar con el General García y le confiesa que pronto viajará a Méjico. Allá le espera Carmen Zayas Bazán , una cubana a quien se ha comprometido en matrimonio; el General afectuoso le reprende. ¿Y es que usted joven, no ha encontrado para su propósito de matrimonio ojos más bellos en Guatemala?. Él le responde con respeto: Muy bellos los hay General...pero...la palabra empeñada obliga. ¡Usted me comprendo estimado amigo!
Todvía vuelve Martí a la casa del buen amigo y allí la mirada triste de María le enajena; el diálogo con la Niña se hace íntimo. Ella le reprocha por faltar a la sinceridad en sus versos,que por un magia ensoñadora sin pretenderlo la hechizaron.
Y vuelve insistente: Pepe, ¿por qué nunca me escribió toda la verdad que de usted esperaba?
El con el corazón cargado de congojas intenta explicarle: pero, María,nunca dejé de ofrecerle mi sincero afecto de hermano, usted siempre lo leyó en su álbum.
María ya conoce el día de la visita de su amigo a Méjico, así que cuando él va a despedirse del General ella le llama con dulzura: Pepe, por favor venga acá . Tome esta almohadilla de olor... mi buen amigo, guárdela, da buena suerte y usted la merece.
El recibe aquel recuerdo que preprara María y donde un bello bordado hace trascender la presencia de la Niña. Anondado Martí, calla, pero de pronto un impulso impremeditado le lleva a besarla con unción en la frente que abrasa.
Martí ha viajado a Méjico, pero allí su estancia es breve. El propio día en que concluye su licencia regresa con Carmen Zayas Bazán del brazo. Ella es ya su esposa. La tarde de su llegada, al pasar frente a la casa del General cree el proscrito observar una figura que se ha insinuado en el mirador. El cubano siene muy dentro del corazón los dedos helados de lo definitivo.
Días más tarde le visita el General García. Se excusa de que María no le acompañe a conocer a la bella cubana, pues no está del todo bien. Les ofrezco mis disculpas, porque mi locuela, una tarde, ya a deshora se entró en el río. Desde entonces vienen dándole fiebres...son cosas de gente joven. Pero, les pido por favor no olviden visitar nuestra casa, para que las niñas conozcan a Carmen, que es muy bella, con el perdón de nuestro Pepe.
A los pocos días, Martí conoce por Izaguirre que María estaba muy grave, el dud en visitarla, para lo acentuar su malestar , algo le susurra las palabras del adios postrero. A la mañana siguiente, escuchan las campanas de la Recolección doblar a muerte. José Martí presuroso acude a la bóveda helada donde reposa el cadáver querido. Todas las miradas en el silencioso recinto convergen en él.
El joven proscrito, no lo piensa mucho y se aproxima al feretro y al llegr junto a éste con infinita tristeza besa la mano afilada, luego, conmovido vuelve a besrla en sus diminutos zapatos blancos.
Guatemala se echa a ls calles, es acontecimiento la muerte de la hija del General García. Las flores cubren su ataud que es conducido en hombros hasta el cementerio. Cuando todo termina, Martí e Izaguirre quedan rezagdos y se miran a los ojos en silencio. Luego salen calladamente. El joven proscrito lleva en el corazón unos versos que le atenazan:
Quiero a la sombra de un ala,- contar este cuento en flor.-La Niña de Guatemala- la que se murió de amor...
lunes 25 de enero de 2010
LA CAIDA DEL HEROE por Vick Miller
ANDA AL GALOPE EL CORDEL BLANCO CON LA CRÍN DESHILACHADA POR EL VIENTO. MAYO ES DE SOL Y EN EL LLANO ENYERBADO DOS CORRIENTES DE RÍOS INTENTAN ABRAZARSE.
EL JINETE TENSA LAS RIENDAS PARA ACORTAR EL PASO DE SU CABALGADURA, MIENTRAS QUE CON LA OTRA MANO EMPUÑA EL REVÓLVER.
EL ENEMIGO IGNORA AGAZAPADO QUIEN ES AQUEL COMBATIENTE IMPETUOSO QUE SE ACERCA Y LE DEJA APROXIMARSE HASTA LAS PIEDRAS Y EL MATORRAL QUE LE CIERRAN EL CAMINO.
DE CARA AL SOL LE ALCANZAN TRES BALAZOS: UNO LE HIERE LA PIERNA, OTRO EL CUELLO Y EL TERCERO EN EL PECHO, MORTAL EL ÚLTIMO DISPARO.
SE DESPLOMA EL JINETE DEL CORCEL QUE NO DETIENE SU CARRERA.
NINGUNA QUEJA A PROFERIDO EL HEROE ANTE LOS IMPACTOS DOLOROSOS QUE PRESIENTE ACABAN CON SU VIDA.
BISOÑO ANTE LAS DESCARGAS DE LOS MAUSERS ES SIN EMBARGO UN VETERANO EN LA HIDALGUÍA CON QUE ENFRENTA A QUIENES SE ADUEÑAN DE SU PATRIA.
NO HAY EN EL ROSTRO UN RICTUS DE AGONÍA, EL SILENCIO ES EL PUDOR DEL DOLOR, ASÍ ÉL HA ESCRITO Y CUANDO CIERRA LOS OJOS ESTOS SONRIEN . EL NUNCA DIJO ODIAR AL ENEMIGO . EL TESTAMENTO HUMILDE SOLO PIDE TENER EN LA TUMBA UN RAMO DE FLORES Y UNA BANDERA.
AL GENERALÍSIMO LE TRASMITEN LA INFAUSTA NUEVA: JOSÉ MARTÍ Y PÉREZ, EL DELEGADO, NO HA VUELTO DEL COMBATE. LA PIEL DEL ROSTRO CURTIDO PALIDECE, EN SILENCIO MURMURA, PERO NADIE DESCIFRA QUE HA DICHO MÁXIMO GÓMEZ EN AQUEL MOMENTO,ALGUNOS ADIVINAN LA HUMEDAD ENTURBIANDO LA SEVERA MIRADA, PERO ESTA LA HAN CERRADO LOS PÁRPADOS Y LAS TUPIDAS CEJAS.
EL CUERPO ENJUTO DEL MODESTO GUERRERO QUE A TODOS SORPRENDIÓ CON BIZARRÍA DURANTE LAS TORTUOSAS MARCHAS HA CAIDO SIN VIDA ENTRE LAS MANOS DEL FEROZ ENEMIGO.
LOS HOMBRES DE TODAS LAS BATALLAS ENMUDECEN CUANDO EL CLARÍN INSURRECTO LES CONVOCA AL SILENCIO. LA BANDERA DEL TRIÁNGULO ROJO Y EL LUCERO INSURGENTE ONDEA A MEDIA ASTA Y DE LEJOS ASEMEJA EL SÍMBOLO SAGRADO A UN GALLARDO MAMBÍ QUE ANTE EL HEROE CAIDO INCLINARA LA FRENTE
EL JINETE TENSA LAS RIENDAS PARA ACORTAR EL PASO DE SU CABALGADURA, MIENTRAS QUE CON LA OTRA MANO EMPUÑA EL REVÓLVER.
EL ENEMIGO IGNORA AGAZAPADO QUIEN ES AQUEL COMBATIENTE IMPETUOSO QUE SE ACERCA Y LE DEJA APROXIMARSE HASTA LAS PIEDRAS Y EL MATORRAL QUE LE CIERRAN EL CAMINO.
DE CARA AL SOL LE ALCANZAN TRES BALAZOS: UNO LE HIERE LA PIERNA, OTRO EL CUELLO Y EL TERCERO EN EL PECHO, MORTAL EL ÚLTIMO DISPARO.
SE DESPLOMA EL JINETE DEL CORCEL QUE NO DETIENE SU CARRERA.
NINGUNA QUEJA A PROFERIDO EL HEROE ANTE LOS IMPACTOS DOLOROSOS QUE PRESIENTE ACABAN CON SU VIDA.
BISOÑO ANTE LAS DESCARGAS DE LOS MAUSERS ES SIN EMBARGO UN VETERANO EN LA HIDALGUÍA CON QUE ENFRENTA A QUIENES SE ADUEÑAN DE SU PATRIA.
NO HAY EN EL ROSTRO UN RICTUS DE AGONÍA, EL SILENCIO ES EL PUDOR DEL DOLOR, ASÍ ÉL HA ESCRITO Y CUANDO CIERRA LOS OJOS ESTOS SONRIEN . EL NUNCA DIJO ODIAR AL ENEMIGO . EL TESTAMENTO HUMILDE SOLO PIDE TENER EN LA TUMBA UN RAMO DE FLORES Y UNA BANDERA.
AL GENERALÍSIMO LE TRASMITEN LA INFAUSTA NUEVA: JOSÉ MARTÍ Y PÉREZ, EL DELEGADO, NO HA VUELTO DEL COMBATE. LA PIEL DEL ROSTRO CURTIDO PALIDECE, EN SILENCIO MURMURA, PERO NADIE DESCIFRA QUE HA DICHO MÁXIMO GÓMEZ EN AQUEL MOMENTO,ALGUNOS ADIVINAN LA HUMEDAD ENTURBIANDO LA SEVERA MIRADA, PERO ESTA LA HAN CERRADO LOS PÁRPADOS Y LAS TUPIDAS CEJAS.
EL CUERPO ENJUTO DEL MODESTO GUERRERO QUE A TODOS SORPRENDIÓ CON BIZARRÍA DURANTE LAS TORTUOSAS MARCHAS HA CAIDO SIN VIDA ENTRE LAS MANOS DEL FEROZ ENEMIGO.
LOS HOMBRES DE TODAS LAS BATALLAS ENMUDECEN CUANDO EL CLARÍN INSURRECTO LES CONVOCA AL SILENCIO. LA BANDERA DEL TRIÁNGULO ROJO Y EL LUCERO INSURGENTE ONDEA A MEDIA ASTA Y DE LEJOS ASEMEJA EL SÍMBOLO SAGRADO A UN GALLARDO MAMBÍ QUE ANTE EL HEROE CAIDO INCLINARA LA FRENTE
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